Me estoy suicidando con este artículo, lo sé.
“El problema de las mujeres es que son tan poco hombre. El problema de algunos hombres… también.” (Ricardo González)
Las mujeres se vienen quejando desde hace rato de la desigualdad de sueldos en trabajos símiles con sus pares del sexo masculino. Pero no hay peor ciego que aquel que no quiere ver:
- Cuando el hijo se enferma son ellas las encargadas de llevar al niño(a) al médico y faltan al trabajo. Punto en contra.
- Cuando el trabajo es muy estresante se encierran en el baño a llorar. Punto en contra.
- Buscan cualquier excusa para pedir licencia médica. Punto en contra.
- Algunas viven con licencias médicas. Punto en contra, punto en contra.
- Las mujeres se embarazan y comienzan las licencias médicas, las idas al baño, las licencias médicas, les idas al baño, las licencias médicas, las idas al baño, las… Punto en contra, punto en contra, punto en contra.
- Cuando tiembla, o ocurre algo que las asusta, dejan de trabajar para llamar por teléfono a todo ser que conozcan para “comentar” su “impresión” del evento. Punto en contra.
- Las mujeres tienen menstruación mensualmente y eso les cambia el ánimo. Punto en contra.
- En cuanto el jefe no está presente, las féminas se pegan de inmediato al teléfono para llamar a la mamá, al hijo, al marido, al amante, a la amiga, a la otra amiga, a la amiga de la amiga, etcétera, suma y sigue. Punto en contra, punto en contra, punto en contra.
- Cuando no está el jefe la impresora de la empresa es destinada a imprimir trabajos escolares. Otro punto más en contra.
Todo mal con ustedes las féminas.
Suma final: para cualquier empleador son un “cacho”. Así las cosas, el costo de tener una mujer es mayor para la empresa y la producción, por ende, es menor en comparación a un hombre. Reconozco las excepciones a la regla. Y no me vengan con comentarios haciéndose las heridas, ofendidas o lastimadas con mis comentarios, pues todos sabemos que es cierto.
Resultados: Las mujeres deben ganar menos, pues lo lógico es que se pague por producción. Gústeles o no, nacieron mujeres y así se quedarán. No les queda más que aguantar.
Comentarios al cierre: Hay varones con actitudes similares, pues no tienen menstruación, pero andan de vez en cuando en “esos días” y les cambia el humor. También hay algunos que buscan excusas para faltar al trabajo, Algunos también van repetidamente al baño y algunos son tan buenos para andar llamando por teléfono en horario de trabajo y ocupando las líneas de la empresa que realmente más parecen minas que machos.
Las mujeres salen del trabajo para irse al otro trabajo: ser dueñas de casa y mamás. Hay deberían ganar el triple contra cualquier hombre, eso igualaría las cosas, pues ciertamente en casa no les hacemos el peso en labores hogareñas, yo al menos no le llego ni a las rodillas a ninguna.
¿No les gustó mi artículo amigas mías?… pues otro punto en contra. (Ja, ja, ja)
No les queda más que tomárselo con humor, pues yo sólo comento la realidad y la realidad no la fabrico yo. ¿O acaso no es cierto que ganen menos?
- Fin de la Transmisión -
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Archivado en: Mujeres
P.D.: Quiero hacer una aclaración, en favor mío. No me declaro machista pues no creo serlo. Reconozco las diferencias y lucho por las igualdades para todos y de todo tipo. Incluyo además el merecido respeto para quienes se lo han ganado merecidamente. En ese sentido (esto suena a discurso político) considero que tanto hombres como mujeres por una producción igual deben ganar lo mismo, cuando esto no sucede es ABUSO, AQUÍ Y EN LA QUEBRADA DEL AJÍ.
Sin embargo reconozco ser misógino, lo que me lleva a una situación que pudiera confundirse con machismo. La misoginia es una animadversión hacia las mujeres (como la de la iglesia y su discriminación absurda y abusiva hacia las féminas) y la mía viene de la mano con desilusiones grandes de parte de ellas. Si me cae mal que un hombre engañe a su esposa, también me cae mal que una mujer engañe a su esposo. Sigo siendo igualitario en ese tema y no tengo preferencias para ningún sexo. Lo malo debe ser rechazado y yo no tolero el causar daño gratuitamente. Reconozco que tengo tejado de vidrio en el tema de los engaños, pero pasé esa fase de picaflor hace muchos años y es etapa aprendida. Pero hay tantos tontorrones que no aprenden nunca que da impotencia. Acaba de salir un estudio a nivel mundial que señala a las mujeres Chilenas como las más “gorreras” del planeta. Sodoma y Gomorra están aquí y ahora… ES EL FIN DEL MUNDO, DIOS MIO!!!! Ja, ja, ja. Y olviden eso de dios mío, soy ateo.
Dejando de lado las exageraciones mi actitud (que he visto en otros pares) hacia las mujeres es un llamado de atención que debieran tomar en cuenta las féminas. Hablan pestes del comportamiento de los hombres, pero primeramente hay que aclarar que cada hombre que engaña a su pareja lo está haciendo con una mujer que la mayoría de las veces también está engañando a su marido. Es fácil ver la paja en el ojo ajeno y no reconocer lo innegable, ya que los hombres no están engañando a sus parejas con perros, gatos o plantas, si no que con mujeres que también están cometiendo la misma falta. Esa lucha por la igualdad de derechos siento que algunas la han convertido en derecho de libertinaje y no me parece y menos es aun justificable, porque nunca será defendible el causar daño a otro.
Pero claro, es sólo mi pobre opinión.